
Pasan factura permanecer sentados largas horas y los altos niveles de estrés
¿Sabías que en realidad el elegir un empleo no sólo influye en las ganancias y las funciones que tendrás? Pues sí, aunque no lo creas el trabajo que tengas tiene una estrecha relación con tu salud, y uno de los problemas más alarmantes de la actualidad: la obesidad.
Gracias a un estudio realizado por la compañía CareerBuilder y publicado por Daily Mail, sabemos que entre las razones que forman esta relación se encuentra el permanecer sentados largas horas, los altos niveles de estrés y el poco o escaso acceso a la comida saludable.
Se encuestó a un total de 3,700 trabajadores para poder realizar este ranking, de las cuales 55% consideraba tener sobrepeso y 41% culpaba a su empleo...
Interesante ¿no?
Finalmente y como dato adicional, se reportó que solamente 11% de los encuestados tienen una vida sedentaria, es decir que, curiosamente, 79% restante se ejercita regularmente.
Asistente administrativo: Más del 69% de las personas que trabajan como asistentes de administración, reportan sobrepeso.
Ingeniero: Pues estos profesionales reportan un 56% de personas obesas.
Maestro: Parece que el estrés hace de las suyas, y es que el hacer que los alumnos obtengan los conocimientos que les transmiten ha logrado que los profesores presenten un 51% con sobrepeso.
Enfermera: Eso de estar cuidando enfermos hace que las enfermeras coman por ansiedad y nos deja en promedio 51% de enfermeras obesas.
Técnico en informática: Ya que reportan un 51% de personas con sobrepeso.
Abogado: Las leyes tampoco se salvan de estar entre los empleos que más engordan; reportan el 48% sobrepeso.
Trabajador de fábrica: Siendo unos de los más propensos a padecer obesidad debido a sus malos hábitos alimenticios, estos trabajadores reportan 45% de sobrepeso.
Científico: Con un 39% de probabilidad a padecer obesidad o sobrepeso.
Gracias a un estudio realizado por la compañía CareerBuilder y publicado por Daily Mail, sabemos que entre las razones que forman esta relación se encuentra el permanecer sentados largas horas, los altos niveles de estrés y el poco o escaso acceso a la comida saludable.
Se encuestó a un total de 3,700 trabajadores para poder realizar este ranking, de las cuales 55% consideraba tener sobrepeso y 41% culpaba a su empleo...
Interesante ¿no?
Finalmente y como dato adicional, se reportó que solamente 11% de los encuestados tienen una vida sedentaria, es decir que, curiosamente, 79% restante se ejercita regularmente.
Asistente administrativo: Más del 69% de las personas que trabajan como asistentes de administración, reportan sobrepeso.
Ingeniero: Pues estos profesionales reportan un 56% de personas obesas.
Maestro: Parece que el estrés hace de las suyas, y es que el hacer que los alumnos obtengan los conocimientos que les transmiten ha logrado que los profesores presenten un 51% con sobrepeso.
Enfermera: Eso de estar cuidando enfermos hace que las enfermeras coman por ansiedad y nos deja en promedio 51% de enfermeras obesas.
Técnico en informática: Ya que reportan un 51% de personas con sobrepeso.
Abogado: Las leyes tampoco se salvan de estar entre los empleos que más engordan; reportan el 48% sobrepeso.
Trabajador de fábrica: Siendo unos de los más propensos a padecer obesidad debido a sus malos hábitos alimenticios, estos trabajadores reportan 45% de sobrepeso.
Científico: Con un 39% de probabilidad a padecer obesidad o sobrepeso.
Fuente: ElNacional
Revisa la Guía de Comercios y
Servicios de Guárico y Aragua en: http://goo.gl/mWvmNB
Agréganos al Pin de BlackBerry 7B881787 y recibe noticias, artículos, información, clasificados y más en tu teléfono, un máximo de 5 mensajes al día.
En el trabajo, al igual que en cualquier otro escenario, abundan las mentiras de todo tipo. Desde las mentiras por cortesía “Espero que te esté yendo genial en tu proyecto“, hasta las frontales y creativas “No puedo quedarme hasta tarde pues mi tía (quien al parecer ha muerto ya tres veces) está enferma otra vez“, siempre te encontrarás con cualquier cantidad de historias que servirán, en unos casos, para suavizar las relaciones y en otros simplemente para eludir responsabilidades.