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lunes, 18 de noviembre de 2013

Estas son las mentiras más repetidas durante el sexo ¿cuáles has dicho?

Son muchas las personas que se ruborizan o les incomoda hablar de las relaciones sexuales con su pareja o amante.

Estas actitudes han provocado que el sexo se haya convertido en un tema tabú difícil de afrontar y que, en muchas ocasiones, se mienta. Al hablar de las relaciones íntimas deberíamos ser mucho más sinceras y expresar lo que sentimos.

Normalmente, solemos decir mentiras inocentes o beneficiosas, es decir, mentimos para hacer sentir bien a nuestra pareja.

Estas situaciones son las que se suelen dar normalmente:

Fingir un orgasmo: este es el engaño más común en mujeres. No tenemos la obligación de llegar al orgasmo cada vez que tenemos relaciones sexuales. Muchas veces parece que si no llegamos a experimentarlo, la relación íntima no vale para nada y no es así. Disfruta, haz lo que sientas, pero no finjas para complacer a tu pareja. Un día disfrutará más uno y, otro día, el otro.

Exagerar el cansancio: utilizamos frases como “qué cansancio” o “qué día más duro, no puedo más” para excusarnos. Es cierto que, en muchas ocasiones, el cansancio puede con nosotras y nos puede llegar a quitar las ganas de tener relaciones íntimas. Sin embargo, estos tópicos se utilizan muchas veces cuando no se tienen ganas de tener sexo. Si no tienes deseo, díselo, no es un drama si es un día puntual y no se convierte en rutina.

Mentir sobre el número de hombres que hemos conocido de forma íntima:
“sólo me he acostado con cinco hombres” se defienden muchas mujeres. Dejémonos de tonterías. Si ellos se acuestan con un montón de chicas, son unos ligones pero si lo hacemos nosotras, ¿está mal? Para nada, no tenemos por qué mentir con el número de experiencias que hemos tenido porque nadie nos tiene que juzgar por ello.

Mostrar indiferencia respecto sus atributos:
”el tamaño no importa” decimos todas pero cuando la carencia o el exceso es considerable, durante la penetración notamos una gran diferencia. No tenemos por qué expresar nuestra opinión pero tampoco mentir sobre este tema.

Alabar la relación sexual con nuestro amante: ”Jamás había experimentado algo así” le decimos pero, normalmente, esta frase es falsa a no ser que seamos muy inexperimentadas en el sexo. Se suelen decir esta o frases similares para complacer a nuestro amante y hacerle sentir especial pero hay más formas de conseguirlo sin necesidad de mentir.



En definitiva, no tenemos que mentir para conseguir dar una imagen que realmente no encaja con la realidad. No te preocupes por encajar en la idea que él tendrá de ti, sé tú misma y verás cómo encajas.
 
Fuente: LeaNoticias
 
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martes, 12 de noviembre de 2013

Verdades y mentiras sobre el sexo

Falso

Para que una relación sexual sea buena, ambas personas han de llegar
al orgasmo.

La relación sexual sólo es plena cuando hombre y mujer llegan al
orgasmo a la vez.

Los orgasmos simultáneos son más placenteros que los orgasmos que
los experimentados en forma separada.

La mujer no necesita descargar sus necesidades sexuales como el hombre.

Si la mujer no disfruta en las relaciones sexuales es culpa del hombre.

Unas copitas de más estimulan el deseo y animan a las personas a acercarse y a desempeñarse mejor sexualmente.

Existen dos tipos de orgasmos diferentes en la mujer: uno vaginal y otro clitorial.

La vida sexual de la mujer termina con la menopausia.

El deseo y la potencia sexual disminuyen considerablemente a partir de los 40 ó 50 años.

La masturbación es una práctica casi exclusiva de los hombres.

La masturbación en el hombre o en la mujer es señal de que algo no va bien en su sexualidad.

La masturbación disminuye la potencia sexual.

La masturbación muy frecuente conduce a la homosexualidad.

La ausencia del himen prueba que una mujer no es virgen.

La mujer llega al orgasmo al sentir la penetración del pene.

La esterilización reduce el impulso sexual de la mujer.

El hombre de edad avanzada, carece de ventajas con relación al joven, en lo relacionado a la satisfacción sexual.

Impotencia significa pérdida de virilidad.

La impotencia es natural e irreversible en el hombre de edad avanzada.

El hombre siempre está dispuesto a tener relaciones sexuales.

Si el hombre no se excita en una situación sexual es que tiene problemas de funcionamiento.

Un hombre que disfruta de la estimulación de su zona anal es homosexual o tiene tendencia a serlo.

El orgasmo y la eyaculación en el hombre son el mismo fenómeno.

Un hombre con un pene pequeño no puede proporcionar el mismo placer a una mujer que otro con un pene grande.

En las relaciones homosexuales uno hace el papel de hombre y el otro de mujer.

A los homosexuales les obsesiona el sexo más que a los heterosexuales.

La homosexualidad se debe a una perturbación en la infancia.

Verdadero

El orgasmo está caracterizado por una elevación de la presión arterial, un aumento de la frecuencia cardíaca, una respiración más profunda y rápida, congestión de los tejidos especiales con sangre (los cuerpos cavernosos peneanos en el hombre y clítoris y zona perivaginal en la mujer) y finalmente, la liberación explosiva de tensión nerviosa acumulada. Esta liberación va seguida de inmediato por un rápido retorno o involución del cuerpo al estado normal. La sensación subjetiva de orgasmo está centrada, predominantemente, en la región pélvica, en el pene, en la próstata y en las vesículas seminales en los hombres y en el clítoris, en la vagina y el útero de las mujeres. El orgasmo es una experiencia de corta duración, de no más de diez o doce segundos, con una intensidad difícil de explicar.

El alcohol tiene un claro efecto deshinibidor, ya que actúa sobre la corteza cerebral, deshinibiendo a la persona y su deseo sexual. Sin embargo, el alcohol tiene esos efectos sólo si se ingiere en poca cantidad y por un breve espacio de tiempo. Cuando supera determinados límites de dosis, el efecto es totalmente contrario y perturbador del deseo sexual, ya que impide una buena erección, produciendo trastornos eyaculatorios. En las mujeres también perturba la capacidad orgásmica. Además el consumo repetido de alcohol entraña muchos otros peligros como la lesión de los centros superiores del cerebro y el hígado entre otros. Muchas mujeres y hombres alcohólicos comenzaron consumiendo alcohol para estimularse, desinhibirse y atreverse al contacto primero social y luego sexual.

El deseo sexual no tiene porqué disminuir con la edad. El hombre, incluso en edades avanzadas, es capaz de tener erecciones buenas y estar en perfectas condiciones para tener relaciones sexuales con penetración, aunque el número de erecciones no sea tan abundante como en edades anteriores no es significativo de "falta de calidad".

Cada vez hay más mujeres que no se avergüenzan e disfrutar de su propio cuerpo con la masturbación. Tanto hombres como mujeres lo practican a lo largo de su vida, sin que esto signifique en absoluto que sus vidas sexuales sean precarias ni que disminuya su potencial sexual. Al contrario, muchas parejas pueden encontrar nuevas maneras de placer primero de forma individual y luego ponerlas en práctica en común.

Popularmente han existido mitos y tabúes en todas las épocas y lugares sobre la menstruación, que han provocado vergüenza y hasta repulsión con un hecho tan natural. Para muchas religiones las relaciones sexuales están prohibidas durante el período de la menstruación, llegando en grados extremos a obligar a las mujeres al aislamiento, para preservar a su marido de sus malos influjos. Hay mujeres que se niegan a hacer el amor en esos días por asco o vergüenza, y hombres que también se creyeron el mito y apoyan a sus mujeres en ese acto mensual de higiene y buenas costumbres. La menstruación debe ser vivida con naturalidad y seguridad, no hay razón para no tener relaciones sexuales durante este período.

Una de las quejas más comunes de las mujeres que buscan ayuda de los terapeutas sexuales, es la incapacidad de alcanzar el orgasmo durante el coito, a pesar de una respuesta plena ante otras formas de estimulación sexual. Que las mujeres no tengan la misma facilidad de tener orgasmo que los hombres, no tiene nada que ver con la manera de obtenerlos. El bloqueo psicológico y la mala educación, parece ser la respuesta a esa dificultad. La cualidad de un orgasmo, es decir, la intensidad, duración y placer global, puede variar de un coito al otro. La originalidad y la frecuencia de la ocurrencia, pueden influir sobre la calidad de la siguiente experiencia sexual, como pueden influir también, factores tales como la ansiedad, la culpa, la ira o la depresión. Juegan importante papel, la indiferencia al compañero y el contexto donde se realiza la relación amorosa.

Los orgasmos femeninos pueden ser obtenidos acariciando el clítoris o la zona cercana a él. El clítoris es la parte apenas visible y palpable de un órgano muy complejo y extenso, que hunde sus raíces cabalgando sobre la entrada del conducto vaginal, por detrás de los labios mayores y menores de la vulva.

En el orgasmo femenino siempre interviene el clítoris. Inclusive en aquellas mujeres que dicen que sólo logran el orgasmo con la penetración, se sorprenderían si supieran que lo obtienen porque el pene roza la entrada de la vagina y da pequeños golpes con el hueso pubiano y las bolsas testiculares, la zona de la vulva. Esto quiere decir, que se excita el clítoris de muchas maneras, porque se encuentran en él los cuerpos cavernosos (igual que en el pene) que se llenan de sangre con la excitación y el roce. Todo lo que "siente" la vagina, lo siente porque "se lo presta" el clítoris, que rodea la entrada del conducto vaginal.

La ausencia de himen en una mujer no significa necesariamente que ésta no sea virgen. El himen es un pliegue de mucosa, piel y tejido fibroso situado en el conducto vaginal. Éste puede estar ausente, ser pequeño, delgado y flexible o, raramente, duro y denso, ocluyendo completamente el orificio vaginal, en cuyo caso habría que intervenirlo quirúrgicamente pues ni siquiera la menstruación puede traspasarlo. Tiene por tanto muchas formas, y excepto en raras anomalías es traspasable por el fluido vaginal, incluso por algo mayor como puede ser el pene, llegando a no romperse hasta que la mujer da a luz.

No es cierto que el hombre necesite descargar su energía sexual más que la mujer, no es extraño que un hombre diga alguna vez que no. Este mito muchas veces genera que el hombre tenga relaciones sexuales, aún sin ganas, provocando así encuentros frustrados. El hombre también puede tener falta de deseo sexual.

La zona anal es una zona erógena, que no hace diferencia entre hombres y mujeres. Esta zona puede ser la preferida de un hombre y esto no indicar homosexualidad en absoluto. Muchos hombres reprimen o ignoran el placer sentido en esta zona por el hecho de que no lo consideren "raro" en sus preferencias.

Generalmente la eyaculación y el orgasmo ocurren juntos, pero no siempre es así. En algunos pacientes neurológicos como los parapléjicos, si la lesión de la médula espinal es alta y no ha dañado la zona nerviosa responsable directa de la emisión, la persona puede a llegar a eyacular pero sin obtener orgasmo.

Tanto la erección como la eyaculación pueden ocurrir sin estimulación física alguna. Un ejemplo de esto son las eyaculaciones nocturnas (poluciones) y, por supuesto, la aparición de erecciones matinales o nocturnas.

El hombre no tiene porque tener una erección total para tener orgasmo. Este error que se traduce del mito que supone que el orgasmo y la eyaculación en le hombre son la misma cosa. Como en general el orgasmo y la eyaculación coinciden en tiempo suele pensarse que son el mismo fenómeno. Puede haber orgasmos sin eyaculación, así como también eyaculación sin orgasmo.

La satisfacción orgásmica femenina no se encuentra afectada por el tamaño de pene. Creer que un hombre es más potente que otro por el hecho de tener centímetros de más en su pene, no tiene ningún fundamento científico. El tamaño peneano, no tiene nada que ver con la satisfacción sexual de la compañera. Curiosamente, y aunque parezca mentira, muchas mujeres comparten con los hombres estas ideas erróneas.

Se considera que el hombre con un pene grande, es más potente sexualmente que el hombre con uno pequeño. Los hombres suelen preocuparse en demasía, por el tamaño de su pene, debido a que así los han condicionado culturalmente, asociando tamaño con "masculinidad", "fuerza" o "valentía" y siendo el pene muchas veces comparado con otros.

No es cierto que a los homosexuales les obsesione más el sexo que al resto de personas. Esto depende de la forma de ser de cada uno, hay personas heterosexuales muy obsesionadas por este tema, lo que ocurre es que popularmente está más "bien visto" e incluso "permitido" que se haga evidente entre heterosexuales que entre homosexuales.
 
Fuente: PsicoActiva
 
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sábado, 9 de noviembre de 2013

5 mentiras que solemos decirnos luego de una ruptura

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Las relaciones de pareja son complejas y a veces el amor no lo puede todo. Sin embargo, después de que logramos entender que debemos terminar con la relación, tenemos unos momentos en los que el arrepentimiento nos quiere vencer y no nos deja ver las cosas como realmente son.

Si has vivido esta situación, seguramente te has repetido estas 5 mentiras que nos decimos las mujeres después de una ruptura:

#5 “Podemos arreglarlo”

Esta mentira es tremendamente engañosa y puede llevarnos a sobreanalizar la relación. Pero debes pensar que si realmente llegaron al punto de considerar el final, entonces no debes pensar que es algo que se puede arreglar, al menos tan fácilmente.
Es lógico que el impulso que sentimos al darnos cuenta que pasamos a estar solas y que ya no vamos a tener a esa persona con nosotros (más aún si se siguen amando) puede llevarnos a querer revertir la relación. Pero en esos momentos lo mejor es ser firme y pensar en frío.

#4 “No era tan malo como yo pensaba”

A veces también puede ocurrirte que sientas que no todo era tan grave como te parecía, y que juntos vivieron muchos momentos lindos. ¡Y eso no lo dudo! Sin embargo, si el tiempo los volvió demasiado opuestos en sus pensamientos, aumentaron las diferencias y las discusiones no es garantía de una relación duradera.

#3 “Todas las relaciones llevan trabajo”

Si bien las relaciones son complejas y debes ceder y aceptar algunas cosas, sin duda es algo que vale la pena porque disfrutas del otro y te hace feliz. Pero no es normal que todo sea sobre trabajar en la relación y no puedan estar bien y disfrutar de lo que tienen. ¿De qué sirve una relación desgastante?
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#2 “Tendría que haber esperado hasta después de las fiestas”

Siempre va a haber algún cumpleaños, fiesta o reunión y esa no tiene que ser una excusa para continuar o dilatar lo que hace rato no funciona. Muchas veces nos dejamos llevar por el temor a qué dirán los demás o a sentirnos vulnerables en fechas especiales, pero si algo no funciona es mejor buscar lo que nos haga feliz cuanto antes.

#1 “Voy a terminar sola”

Tras una desilusión o ruptura amorosa, sentimos que el mundo se viene abajo y todas las expectativas que teníamos nunca se van a cumplir. ¡Y eso es un gran error!. Aprovecha la situación para volver a encontrarte contigo misma, para reflexionar sobre tus acciones y las cosas que no funcionaron en la relación y en un futuro nuevas posibilidades llegarán y evitarás cometer los mismos errores.

Fuente: Imujer

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lunes, 4 de noviembre de 2013

10 mentiras principales que dice la gente en la cama


 
Es un clásico que, durante el acto sexual, se digan mentiras. De acuerdo con el Doctor Joyce Brothers, los hombres mienten a las mujeres para evitar rencillas; mientras que ellas, para hacer sentir mejor a la otra persona; aunado a lo anterior, ellos también lo hacen para aumentar su ego, indica mentirasdel sexo.com

Pero, ¿por qué mentimos? El psicólogo de la Universidad de Massachusetts, Robert Feldman, en su estudio comprobó que la mentira está relacionada con la falta de autoconfianza: “Cuando la gente ve su autoestima amenazada, empieza a ocultar la verdad”, señala.

1. Siempre termino. Este punto aplica tanto para hombres como para las mujeres. Aquí es fundamental que cheques cuál es el problema (físico o mental) que está impidiendo que llegues al orgasmo.
 
2. No tengo fantasías. ¡Mentira! En común que los hombres imaginen encuentros sexuales con otras mujeres que no son, precisamente, sus parejas; incluso, cuando están en la cama con una en particular. Así que, mujeres, dejen de lado los celos, pues a ustedes también les puede pasar.

3. No me gustan los juguetes sexuales. Nada más falso que esta afirmación. Aquí lo interesante es que mantengan una comunicación abierta con sus novias o esposas y expresen lo que les gustaría que ocurriera durante el encuentro sexual.



4. “Fui el mejor de la clase”. A las mujeres les gustan los hombres inteligentes y ellos alimentan su ego poniéndose como personas intelectuales. Lo hacen porque temen al fracaso y llevan una importante carga social. Por ello piensan que sus mujeres preferirán creer que eran estudiantes sobresalientes.

5. “¡Eres mejor cocinera que mi madre!” Este tipo de mentiras expresan ideas que encubren sentimientos opuestos.

6. “¡Eres la mejor!” Suelen decirles a sus mujeres que son las mejores, aunque esto no siempre sea verdad. Lo malo del asunto es cuando el sexo no es tan bueno para ellos y piensan que al decirlo, ellas pueden sentirse vulnerables. Lo mejor es una relación sincera.

7 “No puedo contestarte, no sé dónde estaré”. Esta es una vil patraña. Suele oírse cuando ellos ya no están a gusto con la relación. Frecuentemente, ellas no entienden bien de qué se trata.

8. “Ese vestido no se te ve apretado, luces genial”
Este embuste puede ser cruel si no se lleva con cuidado. La apariencia es parte importante en algunas relaciones. A veces, si ella no luce bien y quiere la verdad, lo mejor es decírselo. De otra manera, la mentira puede evitar una discusión.



9. “Ellos no me van a correr, no te preocupes”. La idea general de que los hombres procuran a sus parejas hace que en los asuntos laborales mientan para no preocupar hacer sentir inseguras a sus parejas. Lo negativo de esto es que la confianza puede perderse.

10. “No importa si no te depilaste”.
¡Mujeres! No les crean, a ellos sí les gusta compartir su cama con alguien que cuida esos detalles y que no duerme con pijama de franela y calcetines.
 
Fuente: LeaNoticias
 
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